Y es que... conocí a Morfeo. Y aunque ya tenía la consciencia inquieta, más que despierta, esta píldora ha sido el empujón que me faltaba para abrir la mente y comprender ciertas cosas.
Ahora leo mis anteriores entradas, y aunque reflexiones profundas fueron en su momento, veo que, carecen de la importancia que las otorgué en su día. Decido ahora disfrutar y ser feliz como camino y no como fin.
Como Alicia, o como Neo, decido seguir al conejo blanco. Con paciencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario