miércoles, 18 de enero de 2012

De recortes hablamos...

... recortes por allí, recortes por acá. Y encima, se permiten el lujo de, aunque ya lo sabíamos, recordarnos que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades a lo largo de estos últimos años. ¡¡¡Y con tirón de orejas incluido!!!.
Podría aceptarlo, dada la situación que estamos viviendo. Podría incluso con actitud borreguil agachar las orejas, y pesar, que es lo que nos ha tocado vivir.
Pero sinceramente, joder, ese tirón de orejas, ¡¡¡me toca las pelotas!!!.
Claro, ellos no viven por encima de sus posibilidades. No. Porque sus posibilidades están muy por encima de las nuestras. Ellos, con sus posibilidades, podrán llevar a sus hijos a escuelas que puedan pagar las calefacciones para que sus hijos (de puta), con polo blanco y falda escocesa tengan sus culitos calientes. Ellos, con sus posibilidades, podrán pagarse su Sanitas de turno para que luego les operen con preferencia en la sanidad pública de los que vivimos por encima de nuestras posibilidades. Ellos, con sus posibilidades, podrán ofrecer Universidades de Americana con Escudo a sus hijos(de puta) mientras que la universidad (ya sin mayúscula) pública, de los que vivimos por encima de nuestras posibilidades, se ve condenada al ostracismo, ante la pasividad e ineptitud de quienes desarrollan sus planes de estudio.
Podría seguir, largo y tendido, pero todo se resume, en que las posibilidades de unos, hacen que no las tengamos otros.
Me voy a permitir el lujo de, aunque sé, que tan sólo servirá para quedarme más a gusto, aplicarles mi RE-CORTE particular.

lunes, 9 de enero de 2012

Un año más...


... y es que ya hace un par de ellos, desde que escribí mi primera entrada de blog, sabiendo que éste, no iba a ser frecuentado demasiado. En el fondo me sirve como vía de escape y reflexión sobre temas más o menos importantes, sin pretender que sea más o menos leído por más o menos visitantes...
Hoy toca, como tema de reflexión, el tiempo. Si, un año más. "El tiempo, como jode el Cabrón..." frase mítica de Clive Owen en la película "Closer". Y sí. Como jode el cabrón. Porque pasa cagando melodías, y además, lo hace de manera inexorable y contundente. Sin preguntar, sin pedir permiso y por supuesto, sin perdón.
Y no es que lo lleve mal del todo, y ahora recuerdo una de mis entradas en las que reflexionaba sobre los productos cosméticos que compro para erradicar el paso del Cabrón. No, no lo llevo mal, porque mi espíritu es joven, y así procuro vivir.
No obstante, cuando uno reflexiona sobre este tema, mas de dos años consecutivos, hace mella. Y año tras año, añadimos una mella más, como el prisionero que cuenta día a día el tiempo (cabrón) que le queda para recuperar su ansiada libertad.
De todas maneras, hay que seguir teniendo ese espíritu joven, hay que seguir mirándose al espejo, como si uno tuviera aquellos maravillosos años, en los que uno se afeitaba sólo los sábados, con el fín de eliminar esa pelusilla que "cubría" parte de nuestro rostro, mientras de fondo sonaba "The Cult" en un radiocasete de doble pletina con DOLBY NR y AUTO-REVERSE, seguramente de alguna cinta TDK D60, robada a mi hermana Marian y reutilizada por mí, por supuesto. No me iba a gastar yo 120 pesetas en OTRA cinta más.